¿Qué es una renta vitalicia?
Las rentas vitalicias son un medio de pago que aseguran el cobro de una renta periódica a lo largo de toda la vida. Es decir, convierte en rentas el capital (dinero) o activo (vivienda) que se aporte. En el caso de aportar un capital, se suele realizar mediante una entrega única, habitualmente a entidades financieras o bancos, siendo estas entidades las que ofrecen a cambio del capital aportado, un pago periódico en favor del depositante.
También cabe la posibilidad que la aportación sea en forma de activo, como puede ser la vivienda, si bien lo habitual es reservarse el derecho de uso, es decir que se vende la propiedad pero no el usufructo, que de manera temporal o vitalicia seguirá en poder del vendedor. En estos casos, el adquirente de la vivienda, persona física o jurídica, entrega a cambio de la propiedad una contraprestación económica, que bien puede ser un pago único o bien mediante aportaciones periódicas (rentas vitalicias o temporales), en favor del vendedor.
Para que entiendas de otra forma el funcionamiento de las rentas vitalicias, el usuario aporta un dinero inicial y quien lo recibe… se compromete a pagarle una cantidad periódica hasta su fallecimiento (de ahí el nombre de vitalicia).
¿Cuánto puedes conseguir con una renta vitalicia?
La cantidad que vas a cobrar al mes con la renta vitalicia dependerá del tipo que elijas y de la cantidad inicial. Como con cualquier inversión, cuanto mayor sea la aportación inicial o el valor de la vivienda más podrás cobrar cada mes, además de otros factores como la edad, obteniendo mayores importes a mayor edad.
Ventajas de las rentas vitalicias:
Este producto tiene cinco ventajas concretas y dos de ellas tiene que ver con la fiscalidad de las rentas vitalicias, muy favorable frente a cómo tributan otros productos de inversión. Son las siguientes:
1. Seguridad
Como su propio nombre indica, estamos ante un medio de cobro que garantiza que cobrarás un dinero todos los meses independientemente de lo que pase con el dinero o inmueble que aportaste inicialmente. En otras palabras, no tendrás que preocuparte de hacer cálculos para estirar el dinero que tienes hasta tu fallecimiento. En este sentido, es la empresa, la aseguradora o el ente inversor la que asume ese riesgo de que vivas por encima de tu esperanza de vida.
2. Evitas sobrevivir a tus ahorros
Si te preocupa ser el más rico del cementerio, este producto te ayudará a no estar en esa lista. Con una renta vitalicia irás consumiendo la prima poco a poco pero siempre a buen ritmo.
3. Ventajas fiscales a partir de los 50 años en rentas por aportación de capital
La tributación de las rentas vitalicias es muy ventajosa cuando mayor sea tu edad. Este producto está especialmente diseñado para ser un complemento de la jubilación y premia a quienes están cerca de ese momento o ya están jubilados.
Salvo cuando el dinero de la renta vitalicia procede de planes de pensiones y otros productos que permiten desgravar por las aportaciones, ese capital tributa como renta del ahorro y rendimiento de capital mobiliario en el IRPF y no como renta del trabajo. Esto supone ya de por sí el pago de menos impuestos en la mayoría de los casos.
Además, ni siquiera hay que pagar por el total de la renta que percibas, sólo por un pequeño porcentaje. La fiscalidad de las rentas vitalicias va reduciendo este porcentaje conforme aumenta la edad de contratación.
4. Puedes usarla para planificar tu herencia
Las rentas vitalicias aseguradas en entidad financiera o aseguradora, son un seguro y como tal permiten designar un beneficiario en caso de fallecimiento. Este beneficiario puede o no coincidir con los herederos legales forzosos. Si quieres que tu pareja sea quien se quede ese dinero o dejárselo a un solo hijo, podrás hacerlo. Aquí puedes ampliar información con consejos para planificar una herencia.
5.- No pagas impuestos por la venta de la casa
Si quieres ahorrarte los impuestos por la venta de la casa puedes hacerlo a través de las rentas vitalicias, siempre que seas mayor de 65 años. A partir de esta edad, la venta de la vivienda habitual se encuentra exenta de tributación por el beneficio obtenido.
Existe además una exención fiscal por la ganancia de la vivienda no habitual para mayores de 65 años que después reinviertan ese dinero en contratar una renta vitalicia.
Adicionalmente, las rentas vitalicias obtenidas por personas mayores de 70 años a cambio de la venta de su propiedad (manteniendo el usufructo de su hogar), tienen la mayor de las exenciones fiscales, el 92% de las rentas obtenidas están exentas de tributación, por tanto únicamente se tiene en cuenta el 8% de las cantidades percibidas como base para calcular los impuestos.